16 November, 2008




Ahora estamos pendientes de que llegue la transferencia desde US al propietario de la casa para poder mudarnos. Tendría que haber llegado jueves o viernes pero nada. Ayer, además, se dieron cuenta de que los pozos negros de todo el bloque están llenos y iban a vaciarlos esta mañana (al final quizá es bueno que no nos hayamos trasladado hoy). La vida en el hotel resulta un poco aburrida, sobre todo para Lisa que pasa mucho tiempo aquí. Yo estoy de lunes a jueves fuera de Nampula -pero volviendo por la tarde- visitando los centros de salud y pequeños hospitales donde trabaja la Fundación. El trabajo es interesante y creo que la clave debe ser partir de esta premisa: la situación actual es un DESASTRE (en unos sitios más grande que en otros...), así que todo lo que puedas conseguir es algo positivo. A nivel interno, el funcionamiento de la Fundación en Nampula está manga por hombro y el nuevo coordinador -es de Nicaragua- hace todo lo posible para encauzarlo un poco. La propia estructura de la Fundación en Mozambique era completamente inoperante y la nueva directora en Maputo está empezando a hacer limpieza. El control del gasto y la propia fiabilidad de la organización para cumplir sus compromisos dejan mucho que desear: está claro que en esos aspectos, MSF es un ejemplo a seguir.

Lisa se ha presentado a una plaza de enfermera en Medicus Mundi en la provincia que está encima de Nampula. Tuvo una entrevista telefónica ayer en español. Al parecer el problema es que no tiene permiso de trabajo en España (lo cual resulta ridículo como razón para no optar al puesto....). En Navidad nos iremos a Maputo con los amigos de Lisa que trabajan allí (él fue quien nos habló por primera vez de la Fundación en un encuentro casual en Kampala). Esta mañana hemos comprado los billetes de avión. Son un poco carillos, por lo que resulta sorprendente cómo los aviones van llenos de gente -y la mayoría son de aquí...-. Esta mañana también hemos estado en la piscina de Nampula -vaya vidorra que nos pegamos, no?- Está bastante bien si vas temprano. Los domingos por la mañana está abarrotada y encima ponen la música a un volumen que no hay cuerpo que aguante 5 minutos. Quien nos informó de la existencia de la piscina es otra expat de Suecia, que lleva 12 años en Nampula: nos pintó el sitio como un remanso de paz donde el acceso estaba muy limitado y donde podías sentirte realmente seguro y relajado. Cuando llegamos el primer domingo nos encontramos con algo más parecido al infierno, donde la situación parecía realmente fuera de control y donde cualquier guía de seguridad de MSF te diría que no entraras bajo ningún concepto. Este tipo de percepciones distorsionadas de la realidad son comunes en expat que llevan mucho tiempo trabajando en Africa (ya hablo como si fuera un experto...) Greta también nos dijo aquello de "The capacity is there" que inventó una médico que conocimos en Zimbabwe - Brigitte- para describir la capacidad del propio personal local para hacerse cargo de la situación de la Sanidad aquí. Una de mis primeras impresiones visitando unidades sanitarias es que "The capacity is not here". La segunda impresión -para aquellos obsesionados con la sostenibilidad de los proyectos y que critican a organizaciones como MSF- es que LO MAS SOSTENIBLE ES EL CAOS. Que nada funcione, que las cosas se hagan mal y que a nadie le importe, es algo que no requiere ningún esfuerzo y por eso es lo más fácil de encontrar....

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"Me levanté del lado de los que tiene que poner su corazón en cosas difícilmente explicables..." (Chris in the morning)