
Por aquí seguimos de despedidas. Elena y Esther, que estaban en Tsholotsho y se han tirado en Zimbabwe alrededor de año y medio, terminan misión y se van pa España la semana que viene, con lo que están pasando el último fin de semana en Bulawayo (BYO). La verdad es que su actitud es super-positiva después de todo este tiempo y no están nada quemadas, sino viendo las cosas con serenidad y espíritu crítico....
Esta mañana hemos estado paseando por BYO. Es difícil creer, viendo el ambiente de la calle, que este pais tiene la inflación más alta del mundo y vive en una crisis económica bestial. Cómo se come esto con las tiendas de vestidos de boda (ahora es la época aquí...) , con las “Christmas partys”, con los todo-terrenos que circulan ( y no sólo llevados por los blancos), con las super-casas de los barrios residenciales y su césped inmaculado......?? En Mpilo (el nombre de la clínica, que significa “vida” en ndebele) las cosas siguen igual que siempre. La idea es que el proyecto se expanda en otras clínicas (serían como nuestros centros de salud) donde se empezaría el tratamiento antirretroviral a los pacientes que lo necesitaran (que son miles). Hasta ahora se ha empezado esto en una clínica (no es un proceso fácil y ahora hay un médico y una enfermera de MSF trabajando allí) pero las limitaciones de la estructura que gestiona estas clínicas (que depende del ayuntamiento de BYO) son tremendas (sólo tienen un médico para 17 clínicas y las enfermeras se van del pais a trabajar en Sudáfrica o Botswana). Con lo que una ola de pesimismo (realismo...) se percibe en todas las reuniones que se habla del tema y probablemente haya que cambiar de estrategia en los próximos meses. (Será difícil porque Barcelona está empeñada en la “simplificación” de todo el proceso. Lo malo de esta idea es que no tiene en cuenta que el tratamiento antirretroviral, igual que puede salvar vidas, también puede matar y el manejo de esto es complicado.....
